sábado 29 de agosto de 2009
bueh aqui dejo un micro cuento que escribi muy chantamente a modo de ejercicio, para despues escribir mejores y mas bonitos cuentos. esperen mas de estos cuentos (bueh eso espero) en las proximas entradas.
bueh, aqui les va
No podía escuchar nada fuera de su respiración, ni el viento, ni el trinar de algún pajarito perdido, ni la molesta televisión, o algún vecino desubicado, absolutamente nada y aquello la estaba desesperando, no podía moverse, apenas si estaba consciente y su cuerpo estaba cubierto de su propia sangre, no escuchaba nada, ¡pero como sentía ese olor! Ese penetrante olor algo metálico que le indicaba que se estaba muriendo, y que nadie la socorrería. En mala hora abrió la puerta, en mala hora le permitió entrar a la cocina, en mala hora había escogido darle la espalda.
-mami…
Apenas si pudo susurrar con la boca llena de sangre a medio coagular, llevo una de sus manos a su vientre, podía sentir algo blando, viscoso…que no debería estar fuera de su cuerpo. No quería mirar, no podía de todos modos. Y no era cierto eso de que la vida pasa frente a tus ojos, nada pasaba, ningún recuerdo, ningún momento triste o feliz, solo esa maldita angustia de saber que se iba a morir y no poder hacer nada al respecto
-mamá…
Llamó con voz quebrada a la persona que por naturaleza esperamos que nos proteja, pero no iba a ir, nadie iría, solo hasta que estuviese muerta y podrida y los malditos gusanos si la estuviesen comiendo, ya casi no podía respirar, la sangre no permitía el flujo del aire a sus pulmones, estaba ocurriendo, al fin. Se estaba muriendo. Muchas veces lo deseo, muchas veces lo expreso y ahora que estaba pasando estaba aterrada.
-no ..qui..no quiero…no
Su cuerpo se tenso, y en ese momento escucho que alguien entraba, alguien que podria ayudarla, pero ya era tarde, ya la oscuridad se la había llevado.








la desesperación, bueno, en verdad luego de todo eso al final queda solo la resignación.
Besos, buen cuentiko
Besitos y abrazos. Bye! ^^
sé que no debería pensar así, pero sentí que ella lo merecía...